Edición 2022/2023
Profesor: Marta Bernal Jiménez
1º ESO - Aula: 1 ESO D
Microrrelato:
Al día siguiente de que Max se instalara en su nueva casa, poco antes del amanecer sintió que alguien desde el bosque le llamaba. Se levantó rápidamente y bajo las escaleras sin hacer ruido. Abrió la puerta del patio y salió sigilosamente. Cuando llegó a la puerta la cerró y se adentró en la niebla, en dirección al jardín de estatuas.
Después de haber recorrido todo el camino entre la bruma, apareció el portal de lanzas del jardín de estatuas. Una cadena oxidada rodeaba la puerta que estaba sellada con un viejo candado. Cogió una piedra y golpeó fuertemente el candado hasta que se rompió y Max pudo entrar. Una vez en el interior se dio cuenta de que todas las estatuas miraban hacia el oeste y estaban en circulo. Al caminar entre ellas distinguió que las estatuas eran diferentes animales. En el centro del jardín había una gran figura que representaba un gato, muy parecido al de su casa, a los pies de la figura había una gran losa de piedra en la que había un relieve. Max apartó la ramas y hojas que la cubrían para descubrir que el relieve era una estrella de seis puntas rodeadas por un círculo. Era la misma que se encontraba sobre las lanzas de la puerta del jardín. Al ver la estrella Max comprendió que las figuras estaban colocadas de manera que cada estatua estaba en una esquina formando la estrella. Justo cuando se iba a ir, Max se fijó que ahora las estatuas ya no miraban hacia el oeste si no que todas le miraban a él. Sin pensarlo se echó a correr hasta llegar a la valla de su patio trasero. Cuando llegó a su casa miró atrás, el jardín de estatuas ahora estaba sumergido en la niebla.
Obra de referencia:
El príncipe de la niebla de Carlos Ruíz Zafón. Adaptación del tercer capítulo.