Edición 2022/2023
Profesor: Elena Tardón Marcos
1º ESO - Aula: 1ºD
Microrrelato:
LA CAJA DE MADERA
Había una vez un joven llamado Pedro. Sacaba buenas notas, le gustaba el deporte y pasar mucho tiempo en casa de su abuela María, que se había quedado viuda hacía veinte años.
Un día, mientras veían juntos la tele, él le preguntó:
- ¿Me puedes contar algo sobre mi abuelo Bernardo?
Y ella se paró un rato a pensar y le dijo:
-Él tenía tantas cosas maravillosas…
Pero se cortó ahí y Pedro sospechaba que su abuela le ocultaba algo.
Tiempo después, mientras su abuela dormía, Pedro estaba pensando en Bernardo y entonces se le ocurrió una idea. Subió al desván de la casa para encontrar algo que le diera pistas sobre su abuelo, pero solo encontraba trastos viejos.
De pronto Pedro vio algo reluciente en la esquina del desván. Era una vieja caja de madera con el nombre de su abuelo. ¡Ahí estaban sus pistas! La cogió, la limpió de polvo y entonces entró su abuela y gritó:
-¡Deja eso!
El chico se quedó de piedra. María parecía estar enfadadísima y sin decir nada Pedro se fue a su casa.
Él por dentro quería hacer caso a su abuela, pero en realidad quería abrir la caja así que eligió ir a casa de su abuela y cogerla.
Fue sin avisar y subió al desván a escondidas. Allí abrió la caja. Había fotos de Bernardo y vio que era un soldado. Había una carta del coronel dirigida a María.
“Querida María:
Lamento informarla de que su marido ha muerto en combate porque nos salvó a todos ofreciéndose a los enemigos”.
Al bajar del desván le dijo a su abuela que sabía la verdad y los dos se emocionaron y empezaron a llorar. A partir de ahí las cosas entre María y Pedro fueron aún mejor.
Obra de referencia:
Las lágrimas de Shiva, de César Mallorquí (lectura realizada en clase)