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Edición 2022/2023

IES LEONARDO DA VINCI

Juliette Carayo Servodidio

Profesor: María Cristina Conde

1º ESO - Aula: 1ESO B

Microrrelato:

Había un chico, del cual, yo, estaba enamoradísima. Era encantador, amable, respetuoso, y, sobre todo, sabía imponer autoridad
y causar terror tan solo con su sonrisa. Aquella divinidad (así lo apodé yo, porque, para mí, era un ser tan espectacular que parecía llegado del mismísimo paraíso) gustaba de mí, pero ninguno sabía que lo que sentíamos por el otro era mutuo.
Como mejores amigos que éramos, nos tirábamos piropos: el receptor se lo tomaba a broma, pero el emisor lo decía en serio. Y eso también era mutuo. Solía llamarme “La chica con constelaciones dibujadas en sus mejillas”, haciendo alusión a mis pecas. O “La joven más bella que la mismísima Venus”, refiriéndose a la Diosa romana de la belleza, por más que fuese apodada la más hermosa. Aunque, a veces, tan solo me llamaba “Afrodita” o “Venus”, y, por alguna razón, yo respondía a esos apodos.
Un día, decidida a liberarme de aquel secreto que me carcomía de amor y desesperación, fui con mi amado, y le dije todo lo que sentía por él. También dijo sus verdades: sentía mariposas en el estómago al verme, pero no quería revelar aquel misterio, ya que podría ser el fin de nuestra amistad al no querer iniciar un noviazgo. Con lágrimas en los ojos por aquel rechazo, tomé la navaja que llevaba en el bolsillo por si necesitaba defenderme, y empecé a cortar la capa de piel y carne que estaba encima del corazón.
Sus gritos de dolor y ánonadamiento me hacían llorar más, pero lo tenía bien merecido.
Finalmente llegué a su órgano principal. Corté las arterias y lo tomé en mis manos. Con la navaja corté mi cuello, acabando así, con mi vida y con la suya.

Obra de referencia:

Texto inspirado en "Las alas de Leonardo", de Fernando Morillo

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