Edición 2022/2023
Profesor: Silvia Eva Agosto Riera
2º ESO - Aula: 2ºC
Microrrelato:
Me levanto, toco las campanas, aunque no escucho nada por culpa de mi sordera. No puedo oír ni el ruido de las aves ni las conversaciones de los fieles. Veo a través del cristal de las ventanas, algo empañadas por el frío de París en este invierno. El cielo está algo nublado, tiene un color azul oscuro, como el agua en los dibujos de los niños.
Decido pasearme por las paredes espiando a la gente y arrastrándome como un reptil, menospreciado por los demás. Me siento asqueado de mí mismo por mi rostro, mi cuerpo, mi sordera, mi mismo yo. Todo eso lo odio, soy un ser repugnante. Las monjas de este lugar apenas se me acercan por el miedo y el asco que me tienen, solo el señor Frollo me acepta mientras yo me trepo por las paredes y las esquinas de este lugar.
Vuelvo a tocar las campanas, la gente se acerca a la catedral en la cual yo me escondo. Los niños ríen, las mujeres hablan y los hombres solo se sientan a escuchar. Una de las monjas me dice que no me acerque ni haga ruido. Empiezo a llorar, ¿Por qué me pasa esto a mí? Yo no he pedido ser así, nunca quise ser deforme ni que me odien por ello. Me siento muy solo…
Me despierto, la gente ya se ha ido. Tengo frío, pero la costumbre de dormir en los helados tablones de madera y la neblina de las calles blanca, ocultando casi todo a su paso, hace que por alguna razón me sienta seguro. Frollo me deja la comida. La luna se asoma por mi ventana, ilumina todo el cuarto en el cual estoy, me empieza a dar sueño y me siento muy pesado. La oscuridad es mi aliada y mi única amiga.
Obra de referencia:
Realizamos una reflexión sobre el personaje Quasimodo de la novela Nuestra Señora de París, de Víctor Hugo.