Edición 2022/2023
Profesor: Inmaculada Sierra Rodrigo
1º ESO - Aula: 1ºF ESO
Microrrelato:
Me dirigí al puerto, me subí al barco y zarpamos. Amalia se despedía de nosotros con una sonrisa en la cara. Yo estaba un poco asustada, porque aunque lo amaba, no conocía en profundidad a Cienfuegos.
De los nervios, del cansancio…me quedé dormida pensando en cómo sería ahora mi vida. Al despertarme, giré la cabeza; ¡estábamos en una isla! Simón me dio la mano, cogimos cada uno nuestra maleta y me llevó a una pequeña cabaña, que a partir de ahora sería nuestro hogar.
Una mañana, al levantarnos, comprobamos que las pocas cosas que teníamos habían desaparecido. Cienfuegos se puso furioso y decidió ir a buscarlas. Yo quiso acompañarlo y nos adentramos en un pequeño bosque. El sonido de unas danzas nos llevaron a un lugar habitado por una tribu: vestían con enormes gorros rojos, tenían la cara pintada y vestían con grandes ropajes. Cienfuegos pudo comunicarse con ellos en un idioma para mí desconocido; el haber viajado tanto, le había dotado de estos conocimientos.
Tengo que reconocer que quedé deslumbrada por toda aquella gente y, a pesar del miedo que por otro lado me provocaba, decidimos formar parte de sus vidas. En mi caso, por poco tiempo. Un día me desperté muy mareada y con náusea. Cienfuegos estaba muy preocupado, pero yo sabía que me quedaba poco tiempo en este mundo. Él empezó a llorar y recordé cómo el dios Shiva había derramado sus cinco lágrimas por su amada. Le dije que no se preocupara, que siempre le estaría viendo y cuidando desde el cielo. En ese momento, no pude respirar más.
Obra de referencia:
"Las lágrimas de Shiva" de César Mallorquí.