Recordarme en este dispositivo
Recuperar contraseña
Some content here

Edición 2022/2023

COLEGIO VILLALKOR

Sergio Díaz Lantarón

Profesor: María José Martín García

1º BACHILLERATO - Aula: 1º BACHILLERATO F

Microrrelato:

Stefano y su avaricia ciega
Durante la epidemia de peste, Rómulo, socio de Stefano, falleció de manera trágica y agónica.

A pesar de ello, Stefano consiguió hacer prosperar el negocio de ambos, aumentando la producción, los beneficios y con ello un sentimiento para honrar la memoria de su anterior socio, alimentando así su avidez por el dinero.

Así pues, Stefano trabajó durante largos años hasta que un día su avaricia le dejó sin vista.
Qué hombre necesita ver para caminar si sabe a dónde se dirige- afirmaba él sin titubear siquiera.
Al poco tiempo Stefano se olvidó de Rómulo y se obstinó en agrandar sus riquezas, consiguiéndolo.
En su lecho de muerte y rodeado de lujuria, Stefano murió sin saber lo que había provocado para conseguirla.

Al llegar al cielo, Némesis, diosa de la justicia, encerró a Stefano para que este no pudiese hacer más acopio de riquezas extravagantes.
¿Por qué recibo tal castigo si no he hecho nada malo?- preguntó Stefano inquieto.
¿Cuántas amapolas has pisado, huertos destruido y caos sembrado debido a que no veías el camino sino sólo tu destino?- contestó Némesis recelosa.
Pues aquel que sabe adónde se dirige pero no sabe por dónde va, destruye lo que los demás siembran con esfuerzo y disciplina - concluyó la diosa de la justicia.

Cuenta la leyenda que hoy en día Stefano sigue encerrado a la vista de todos, y no es para menos, ya que se convirtió en el símbolo del dólar, con una “S” de Stefano y dos barras verticales que simulan una celda.
Es por eso que todo aquel que trata de hacer un gran acopio de dinero, se le nublará la vista debido a su avaricia, provocando la destrucción de los logros de sus más allegados.

Obra de referencia:

Me he inspirado en la transformación que sufre Dafne en la lectura que leímos de DAFNE Y APOLO POR GARCILASO Y POR QUEVEDO, por eso mi protagonista se convierte en un símbolo de avaricia.

Compártelo:

Consultores de Marketing Digital Digital Genius Cultura
Open Example