Edición 2022/2023
Profesor: Rosa María Romero Delgado
2º ESO - Aula: 2ºESO B
Microrrelato:
El segundo
Hacía unas horas, Luberto había salido de sus clases, pero él, ahogado cuan delincuente en un juicio, no se encontraba. Sentado en un banco, no era capaz de decidir qué hacer con tal presión. Mientras discutía consigo mismo sobre su irremediable actitud, descubrió que una delgada e inhumana sombra le observaba con picardía. Se dio cuenta de que se trataba de Cabeza de Medusa. Nunca había entendido por qué tenía ese nombre, si lo que tenía en la cabeza eran serpientes. Mientras recordaba su historia se dio cuenta de que no debía mirarla a los ojos.
- ¿Qué necesitas joven? - preguntó ella.
- ¡Traicionera! - le respondió.
Él ya se había encontrado con aquello antes.
- Nunca te traicioné, te advertí de todos las ventajas e inconvenientes que conllevaba mentir a ese chico sobre su familia. Sabías tan bien como yo, que, si a Pristel no le dejabas que accidentalmente fuese al aeropuerto, nunca jamás podría reencontrarse con su abuelo. Ahora le ha dejado solo y si no le hubieses suplicado quejosamente, sería un ser... feliz.
Su cerebro, a rebosar de carga, reventó en un impactante, chirriante y violento chillido que no le dejaba expresarse con suficiencia. La mitad de su consciencia le presionaba con fuerza mientras la otra trataba de olvidarse de todo el asunto. Medusa dijo:
- Si tu ojo, criatura, me permitiese petrificar a otro móvil, me encargaría de que Caronte te llevara a la otra vida.
Sin siquiera reflexionarlo, se negó. Recordando así, que no eran aquellas maneras de solucionarlo. Con toda valentía, destruyó ese personaje ficticio de su mente.
En ese instante se acercaba alguien al parque...
- ¿Luberto? - preguntó Pristel.
- ¡Amigo! - respondió y, entre sollozos y consuelos, expresó - He de contarte algo.
Obra de referencia:
Mitos griegos