Edición 2021/2022
Profesor: Natalia Sánchez Sánchez
3º ESO - Aula: 3ºA
Microrrelato:
-“Han pasado ya varias semanas desde que Martín Diaz desapareció sin dejar rastro en la aldea de Vivar. Las autoridades se niegan a buscarlo dictaminando que ya estará muerto y que no servirá para nada…”- apagué la radio enfurecido y me recosté en el sillón. ¿Cómo es posible que mi hermano Martín desaparezca y que el pueblo, nuestros amigos y vecinos, se nieguen a buscarlo? Es cierto que, en esta aldea puramente supersticiosa, cualquier factor que varie de lo común se considera mal augurio y que, tras la desaparición, mi familia es sinónimo de problemas, y todos nos han perdido el respeto.
No pienso quedarme de brazos cruzados cuando la vida de mi hermano está en juego. Me he pasado las últimas semanas recopilando información y creando hipótesis sobre su paradero sin ningún resultado. Ahora solo queda ir a buscar por todos los alrededores hasta hallarle. –“Hijo, ve a jugar con los niños”- me grita mi madre. Me duele verla llorar por las noches acariciando la foto familiar, con la esperanza de que regrese.
Se que el pueblo y nuestras vidas volverán a la normalidad tras la vuelta de Martín así que lo encontraré y lo traeré de vuelta. Recojo mis pertenencias más importantes y me ato al cuello ese anillo de mi hermano con la esperanza de que me guie hasta él.
Me marcho con la cabeza alta y me giro para observar mi casa, y todo lo que representa: mi familia, mi razón de vivir. Amaino mi marcha y miro al horizonte. –“No volveré hasta encontrarte.”- murmuro. Alcanzo a percibir un suave aleteo a mi izquierda y miro en esa dirección, solo para observar a una negruzca corneja.-“Por favor, déjame hallarte…”- suspiro con temor. Y como para confirmar mis miedos, advierto un graznido ronco que rompe el silencio.
Obra de referencia:
EL POEMA DEL MIO CID, ANÓNIMO