Edición 2021/2022
Profesor: Verónica Alonso Bravo
1º ESO - Aula: A
Microrrelato:
Era una tarde lluviosa de primavera. Estaba mirando por la ventana mientras contemplaba aquel pequeño objeto cristalino que mi familia y amigos conseguimos hace tiempo. Estaba sobre mis manos mientras observaba sus pequeños detalles. Aburrida, acaricié un pequeño ornamento circular.
De repente, este se hundió. Mi cuerpo dejó de encontrarse en mi casa. Entonces, aparecí en un callejón sin salida de una ciudad que no conseguía localizar.
Comencé a caminar cuando me salpiqué con un pequeño charco. Miré en él, y curiosamente este me otorgó todas aquellas preguntas que estaban presentes en mi cabeza desde la llegada. Parecía como si tuviese 24 años, deduje que había viajado al futuro. No conocía el porqué, pero tenía que encontrar respuestas lo antes posible.
Salí de aquella oscura zona para poder conocer dónde estaba.
La gran Torre Eiffel estaba iluminada por gran cantidad de luces parpadeantes. Oh-la- la! París, pero… ¿Qué hacía yo allí? No tenía duda de que tendría cierta conexión con los acontecimientos sucedidos días atrás… con aquella llave. Estaba segura. Ella me trajo aquí al apretar aquel pequeño adorno.
No conocía su sentido ahora, pero iba a descubrirlo.
Poco después, rendida y sin ideas de cómo poder escapar, decidí ir a un hotel para descansar.
- Bienvenida, ¿tiene reserva o quiere cenar? - preguntó una joven recepcionista.
- Buenas noches, no tengo reserva, pero me gustaría alojarme en una habitación individual, por favor - respondí agotada.
La chica me entregó la tarjeta para poder acceder al cuarto. Era muy elegante y sofisticado.
Al día siguiente, me hice un café, desesperada, me vestí y opté por subir al emblemático monumento.
Las vistas compensaron mi vértigo. Mirando aquellas vigas de metal, vi como la silueta de mi llave estaba grabada. La encajé, e inesperadamente un libro desgastado cayó. ¿Qué secretos familiares ocultaría?
Obra de referencia:
Amanda Black, de Bárbara Montes y Juan Gómez Jurado