Edición 2021/2022
Profesor: Míriam Crespo Martín
3º ESO - Aula: 3º ESO B
Microrrelato:
No lograba librarme de él. Mi perseguidor no se detenía; estaba agotada y llevaba un bebé en brazos. Parecía imposible aumentar la distancia entre nosotros. Me dolían los pies y notaba la falta de aire en mis pulmones.
Empezaba a creer que no llegaría, cuando percibí a lo lejos la difusa silueta del internado. No dejé de correr hasta que estuve cerca y me lancé al interior del edificio, ignorando los llantos de mi hijo. Acto seguido, cerré ambas puertas. Me tomó un tiempo recuperarme. Cuando lo hice, comencé a recorrer, con el pulso acelerado, los extensos pasillos, en busca de alguien que me pudiese ayudar.
Después de una larga búsqueda, escuché unos pasos que se acercaban. Se trataba de una mujer menuda, con el cabello blanco, que empujaba un carrito con productos de limpieza. Me aproximé a ella y le pregunté dónde podía inscribir a mi pequeño para que cuidaran de él. Me indicó la dirección y me encaminé hacia allí. Más tarde, llegué a una puerta de madera rancia y la golpeé suavemente. La puerta se abrió chirriando y vi a una mujer alta, con la piel tersa y un moño apretado. Me dejó pasar. Se sentó relajadamente en una silla desvencijada y me dijo severamente:
-Dame una buena razón para dejar aquí a tu hijo.
Me lo pensé unos segundos y comencé a hablar:
-Cuando di a luz, quedé atónita por el rostro deforme de mi hijo. El doctor me comunicó que era una enfermedad intratable. Estaba desesperada. No sabía qué hacer. Hasta que un día me hablaron de un hombre que recomponía cuerpos desfigurados. Fue entonces cuando conocí a Mijail Kolvenik. Curó a mi hijo, pero cuando llegó el momento de saldar la deuda, no podía pagarle. Por ello, hui con Óscar Drai, mi único hijo.
Obra de referencia:
Carlos Ruiz Zafón fue un novelista español, famoso por sus novelas de misterio. Su estilo descriptivo es inconfundible. Marina narra dos historias paralelas, combinando el amor y el misterio.