Edición 2021/2022
Profesor: María Isabel Blánquez Serra
2º BACHILLERATO - Aula: IES Villablanca. 2º Bachillerato. HH.
Microrrelato:
Sabía que vivía pero no podía evitar pensar lo contrario, siempre me había parecido que mis acciones estaban condicionadas por las restricciones impuestas por tradiciones familiares, si podían ser llamadas así. Debajo de todo aquello que creía que eran mis raíces y veía normal había un sin sentido de manipulaciones emocionales que me habían frenado a sentirme yo misma durante toda la vida. La obsesión de mi familia por controlar lo que hacía era tanta que tenía prohibido relacionarme con personas fuera del entorno familiar, y ni hablemos de las cosas que haría cualquier adolescente como: fiestas, parejas, redes sociales o cambios estéticos. Decían que la imagen exterior que daba la familia era lo más importante, que daba igual lo que quisiese porque mi papel era satisfacer los gustos y expectativas de los demás, jamás entendí el miedo a lo que la gente llegara a pensar.
Cuando cumplí los quince años pensé en saltarme unas cuantas normas pero no encontraba el valor para ello, hasta que un día conocí al que sería mi mejor amigo, hijo de un amigo de mi padre. Él era esa chispa que me ayudó a empezar a saborear lo que era la libertad. Fui descubriendo un mundo nuevo en el que podía ser realmente yo misma y sin la preocupación de decepcionar a mis padres, a pesar de todo, esa felicidad me duró poco. Mis padres obviamente se dieron cuenta de que mis escapadas formales con ese amigo que tanto les gustaban eran, en realidad, una manera de disfrutar todo aquello de lo que me privaban. Empezaron a tratarme como una deshonra y una desdicha para la familia, pero me importaba bastante poco. Mi cerebro de adolescente no lo entendía, pero ahora sé lo adictivo que es vivir bajo tus propias normas.
Obra de referencia:
La casa de Bernarda Alba de Federico García Lorca. El abuso de poder y la falta de libertad denunciado por uno de los autores de la Generación del 27.