Edición 2021/2022
Profesor: María Isabel Blánquez Serra
2º ESO - Aula: IES Villablanca. 2ºG
Microrrelato:
Al salir de mi casa avisté, a lo lejos, un cementerio que me atraía tan fuerte como lo hace
un imán con el metal. Mientras la distancia entre el cementerio y yo disminuía, el ambiente
se volvía más escalofriante. Cuando logré abrir esa chirriante y mohosa puerta de
madera, me adentré en el cementerio. En lo primero en lo que me fijé fue que no era un
cementerio común. Era un cementerio de estatuas, que, al parecer representaban al circo
y formaban una siniestra, pero familiar estrella. Lo que más me llamó la atención fue la del
centro, era un payaso.
Caín, susurré al ver la inscripción grabada en aquella placa que se encontraba en el
suelo. Al decir aquella palabra, un estruendo retumbó y mis oídos empezaron a palpitar.
No podía lograr ver bien por la gran humareda que había, pero alcancé a distinguir una
silueta saliendo de la estatua. Cuando el humo se extinguió, no pude ni pararme, ni
pensar.
¡Qué! murmuré con un jadeo. El payaso de la estatua había cobrado vida y tenía un
cuchillo ensangrentado en la mano y de su boca, con dientes extremadamente
puntiagudos, salía un líquido muy negro.
Hola Max, me dijo arrastrando las palabras con una voz tan penetrante que hacía que se
erizase el vello de la nuca. Cuando logré salir del shock no dejé de correr hasta que vi una
muralla y cuando paré para respirar, porque esa cosa ya no estaba, noté su afilado
cuchillo traspasándome el vientre. Máx, ahora eres mío, eso y una risa de fondo fue lo
último que escuché. Nadie me salvó, y ahora estoy solo, mi espíritu está vagando por el
cementerio para que Caín no se lleve más almas y las haga suyas.
Obra de referencia:
El príncipe de la niebla. Carlos Ruiz Zafón. Historia de misterio y antiguos secretos unidos a un faro escrita por el bestseller de la literatura española de los últimos años. .