Edición 2021/2022
Profesor: Vera Pérez Rodríguez
4º ESO - Aula: 4ºC
Microrrelato:
- Liont, ella está muerta.
- ¡BASTA!
Enfurecido, Liont abandonó la casa de su hermana. Ella y sus familiares no podrán entenderlo; no podían. María se lo había dado todo en esta vida, era la persona más maravillosa que había conocido. El hecho de que ella pudiese estar muerta… No, era irracional. No podía ser.
- En el fondo sabes que es cierto, necesitas ayuda profesional; si esto se te va de las manos, puede acabar mal…
- Cállate, sabes que no es cierto, ella nunca se fue, ha estado siempre a mi lado y siempre será así.
- Deberías matarlos a todos, ellos no saben nada, si pudieran ver lo que nosotros vemos…
- ¡¡Callaos los dos!! Ella vendrá, siempre viene. Sabrá qué hacer.
Las voces enmudecieron.
Y con estos pensamientos, bullendo en su cabeza, y acostado sobre su cama, esperando la visita de alguien que parecía no presentarse, el cansancio empezó a apoderarse de él.
Mas ya cuando sus ojos estuvieron cerrados, Liont sintió cómo un escalofrío leve le recorría la espalda. Dirigió su vista hacia la esquina de su habitación, donde discernió cómo una figura lo observaba desde las sombras, su silueta era apenas visible, y se difuminaba con el humo de las velas, ya apagadas. Era ella. Lo sabía con certeza. Sabía que no podía haberle abandonado. La visitante pareció susurrar algo, su voz era apenas audible, y se perdía con el aullido del viento. Aún así, Liont, pudo entender entre los leves murmullos la claridad de sus palabras. En efecto. Tenía toda la razón.
- ¿María?
Obra de referencia:
Laura Gallego García - Dos velas para el diablo