Edición 2021/2022
Profesor: Felisa Lázaro Martín
2º ESO - Aula: 2º ESO B
Microrrelato:
Esa mañana Alisa se despertó nerviosa, emocionada y preocupada. Al fin y al cabo era el día que probaría si su investigación durante 4 años había valido la pena y, si funcionaba, vería sonreír a su madre.
Eran las 7 de la mañana cuando el sol consiguió atravesar sus cortinas. Alisa se desperezó rápidamente y bajó a desayunar. No tenía mucho apetito, pero se tomó un zumo y una galleta, porque sabía que si no luego tendría hambre. Se vistió a gran velocidad, se puso un conjunto naranja y encima su bata de laboratorio. Ese día no tenía que ir a trabajar, así que al terminar de prepararse corrió hasta la casa de su amiga Pamela. Cuando llegó la chica ya estaba esperando en la puerta. Desde ahí, las dos anduvieron hasta el colegio donde trabajaba Pamela. Cuando llegaron, fueron al salón de actos, donde había una especie de cubículo de dos metros de alto, dentro había una silla y unidos al cubo por unos tubos, frascos vacíos. Pamela se sentó dentro y sonrió. Alisa le dio un caramelo, cerró la puerta y pulsó un botón. Entonces un gas empezó a surgir en el cubo. Segundos después se condensó en los tubos y un líquido fue apareciendo en los frasquitos. Cuando la chica salió parecía un poco alicaída, pero al ver a su amiga volvió a la normalidad. Recogieron los frasquitos y corrieron hacia la casa de Alisa. Nada más llegar buscaron a su madre y le dieron de beber el líquido. Después de tomarse dos frasquitos la expresión de su cara cambió, ya no parecía indiferente y triste, parecía sorprendida, como si hubiera recuperado la consciencia. Y así era: su sombra había vuelto. Cuando se dio cuenta de lo que había pasado, abrazó a su hija y sonrió.
Obra de referencia:
El hada de la noche