Edición 2021/2022
Profesor: Mercedes Aguado Casanova
4º ESO - Aula: 4.º B
Microrrelato:
EL TORNILLO QUE COLMÓ EL VASO
Como cualquier otro día, Benjamín Sentís se despertó alrededor de las siete de la mañana, por su ventana entraban unos rayos de luz deslumbrantes. Se despertaba pronto para prepararse para ir a trabajar. Trabajaba en la Velo-Granell, una empresa que fabricaba artículos de ortopedia y prótesis médicas, de la que era propietario, porque era el hijo del fundador de la empresa. Ya listo para ir a trabajar se dirigió en su lujoso coche hacia la fábrica, le tocaba hacer una pieza especial, destinada a un señor de tercera edad. Para esta dificultosa tarea iba a utilizar la prensa hidráulica, una peligrosa herramienta, pero Sentís era todo un experto usándola. Cuando ya estaba apunto de acabar con la prensa, se tropezó con un tornillo y como apoyo utilizó la máquina. Un fallo que le costaría sus dos extremidades. Por suerte un joven praguense, llamado Mijail Kolvenik, dio un paso adelante para crear unos brazos funcionales. Tras muchos intentos fallidos, creó unas manos de madera, metal y porcelana, estas respondían al comando de los músculos y tendones del antebrazo. Empleaba las corrientes eléctricas de los estímulos nerviosos del brazo para articular el movimiento. Cuatro meses más tarde, Benjamín estrenaba sus manos mecánicas que le permitían hacer cantidad de movimiento sin la ayuda de otra persona. Mijail había logrado un milagro, lo inimaginable, pero justamente tuvo su recompensa, ser copropietario de la Velo-Granell junto con Sentís. De esta manera Benjamín Sentís perdió sus manos reales y la mitad de la empresa.
Obra de referencia:
MARINA DE CARLOS RUIZ ZAFÓN