Edición 2021/2022
Profesor: Mercedes Aguado Casanova
4º ESO - Aula: 4.º A
Microrrelato:
Jack llevaba años intentando escabullirse de aquella maldita isla. Gracias a la codiciada información que retenía en su memoría sobre varios temas que eran interesantes para el estado de California, había conseguido esquivar la muerte en más de una ocasión. Su primera fuga fue hace más de 20 años. Se trataba de algo innovador para la época. La idea era tan descabellada que ni él mismo creía en ella. El plan era realmente sencillo de llevar a cabo, pero tenía un gran inconveniente, la primera maniobra. Y aquello fue precisamente lo que lo llevó a su perdición. Su celda contenía una puerta eléctrica que se cerraba de arriba a abajo cada día después de la cena común. Observó que un minuto antes de la hora en la que se cerraba su celda, el jefe de planta de su pasillo tenía la costumbre de ir a fichar antes de tiempo, para salir lo antes posible de aquella horrenda prisión. Tras la marcha del guardia, debía esperar junto a la puerta, a que esta empezará a cerrarse, y antes del cierre total, introducir entre el suelo y la puerta una pequeña cuchara que habría robado en la cena. Después de esto, dormiría junto a la diminuta cuchara, intentando camuflarla junto a su ropa. Y en la madrugada de ese día aprovecharía para huir robándole las tarjetas de seguridad al guardia de su planta. El fallo se produjo debido a la poca resistencia de la cuchara. Jack no tuvo en cuenta el desgaste que supondría para la cuchara, el aguantar tal peso durante las horas previas a la madrugada. Como consecuencia del peso, la cuchara terminó por romperse y hacer sonar todas la alarmas. Y querido nieto esta es mi historia, espero que te haya gustado, otro día te contaré cómo logré escapar.
Obra de referencia:
Inspirado en el libro “Alcatraz la prisión perfecta” de Ángel Montero.