Edición 2021/2022
Profesor: Luciano Muriel Alonso
4º ESO - Aula: 4ªESOE
Microrrelato:
Espejito, espejito
Todo empezó desde que me cambié de ciudad, cole nuevo, casa nueva, vida nueva. Empecé en una nueva escuela, no me iba bien y no tenía amigos. La gente me miraba raro, por lo que me sentía realmente sola.
Iban pasando los meses, me hice un grupito de tres niñas, no me trataban muy bien, a veces hasta se burlaban pero lo dejaba pasar, porque al menos tenía amigas.
A mamá se le ocurrió apuntarme a una escuela de baile, estaba superemocionada ya que en mi antigua ciudad siempre había hecho ballet. Llegué a la primera clase y me di cuenta que el resto de chicas tenían cuerpos perfectos, parecían modelos, y eso que tan solo tenían quince años.
Al llegar me presenté, la profe me llevó a un lado y su primera frase fue: “tienes que adelgazar” y eso que yo tenía un peso sano, de hecho más bien tirando a bajo. La profesora me exigía mucho, salía de todas mis clases llorando, pero como me volvía sola a casa mamá no se enteraba. Nunca dejé de ir a esa escuela, yo quería que la profesora me reconociese lo delgada que estaba, y así fue. Cada día era peor, las comparaciones aumentaban, me volví más fea, más gorda, y hasta más tonta. Desde ese momento comenzaron los vómitos, aficionarse al deporte y pesarse varias veces al día, odiaba comer y odiaba la comida dentro de mi.
Todos queremos tener poderes ¿verdad? pues yo conozco un poder por encima de muchos otros. Es el gran poder de la mente, me llevó a cosas horribles y extremas. Y así fue como yo me miraba al espejo llorando y le preguntaba “espejito espejito, ¿conseguiré ser como ellas?”.
Obra de referencia:
Inspirado en 'Seré frágil', de Beatriz Esteban