Edición 2021/2022
Profesor: Sara García Motilla
2º ESO - Aula: A
Microrrelato:
El Trébol de Cuatro Hojas
Como detective, es normal verse envuelto en situaciones que pueden parecer inusuales, sin embargo, hace unos años fui testigo de unos sucesos tan extraordinarios, que incluso para mi son difíciles de creer.
Había una sastrería cerca de donde yo trabajaba que se llamaba “El Trébol de Cuatro hojas”. Era una tienda pequeña, de barrio. Su propietario era un hombre amable y querido por todos. Por desgracia, un terrible suceso iba a poner fin a la tranquilidad de su vecindario.
Una noche se oyeron ruidos que procedían del interior del local. Según me relató unas horas después, una de las vecinas, debió haber habido una terrible discusión. Después de un rato se oyeron gritos. Yo pasaba con el coche en ese mismo instante. Un hombre intentaba huir. Paré, bajé y corrí hacia el. No hizo falta, en el cruce un coche lo atropelló.
Por suerte, no parecía gravemente herido. Arresté a ese hombre. Viéndose sin opciones, confesó sus motivaciones. Al sastre le había tocado la lotería, pero había decidido no contárselo a nadie, ni a su propio hermano, el asesino, con el que no se veía desde hacía más de diez años. Él estaba arruinado y necesitaba el dinero desesperadamente. Para salir de la miseria se había asociado con unos ladrones de bancos, pero justo antes de un atraco les había abandonado y casi fueron atrapados. Ahora querían matarle.
Para alivio de todos el sastre seguía vivo. Aunque sus lesiones eran bastante graves. Dos coches de policía llegaron poco después. Estaba sorprendido. Nadie que yo supiera había llamado. Mayor fue la sorpresa cuando me dijeron que a quién habían ido a arrestar no era al hermano del sastre, sino a los ladrones de bancos, que habían intentado huir de la policía en un coche robado.
Obra de referencia:
"Continuidad de los parques", de Julio Cortázar, uno de los escritores hispanoamericanos más representativo.