Edición 2021/2022
Profesor: Carolina Salgado Antequera
2º ESO - Aula: C
Microrrelato:
Pero el hombre ya no estaba.
Esto me recuerda a cuando Steve Robinson, soldado y encargado de dirigir a los pelotones, escucharía las palabras más despiadadas y crueles de toda su vida.
Rondaba el mes de Mayo de 1945, cuando fue expuesto por primera vez al campo de batalla tras muchos entrenamientos, él estaba intranquilo. Debía masacrar al enemigo para que no le mataran.
Atacaron por sorpresa japonés les dejó atónitos y sin muchos hombres. Al final del día, Steve era el único soldado que volvía con vida del pelotón.
Con una gran pena y desolación por lo ocurrido, fue a informar a su comandante, James Robinson, su padre. Salió y esperó, quería hablar con su padre, mientras esperaba escuchó esas palabras de las que os hablaba antes:
-Hay que ver, el pelotón mejor preparado eliminado en un único día, con “él” de superviviente- dirigiéndose a Steve.
Lo dijo con repugnancia y desprecio, Steve estaba afuera escuchando todo, quería cambiarlo. Y así fue como salió varias jornadas después, con un nuevo pelotón, nuevo grupo, lo que le daba una nueva oportunidad.
Pero como la vez anterior, volvió solo, y todo quedó en vano.
Acabó llegando como único superviviente más de quince veces, la última de estas le hizo perder la cordura y empezar a delirar.
La decimosexta expedición requería el mayor apoyo posible, ya que las fuerzas japonesas habían aumentado. En el combate Steve vió a su padre, que estaba herido de gravedad, y se acercó rápidamente a ayudar.
Le dijo que se fuera pero no quiso, le llevó a un lugar seguro y le dijo:
-Acuérdate, soy un inútil, si alguien tiene que morir soy yo.- Dijo Steve.
Poco a poco fueron llegando más soldados a ese lugar, pero Steven nunca regresó. Días después se lo encontraron de camino a ese lugar tirado en el suelo, abatido en combate para siempre.
Obra de referencia:
Las palabras terribles