Edición 2021/2022
Profesor: Elena Barañano Muñoz
2º BACHILLERATO - Aula: 2ºBachillerato D
Microrrelato:
Otro día, el conde Lucanor hablaba así con su consejero:
-Patronio me han propuesto un proyecto y, aunque es una gran oportunidad, no dispongo del tiempo suficiente para dedicarle y que funcione según deseo. Así que os ruego que me aconsejéis sobre si debiera aceptarlo o no.
-Señor conde -dijo Patronio- déjeme contarle la historia del hombre con grandes ambiciones que por acaparar todas ellas no supo controlar ninguna:
Este hombre estaba dispuesto a cumplir en su vida lo que su padre siempre le decía, tendrás una vida plena cuando hayas tenido un hijo, plantado un árbol y escrito un libro. Se dispuso a cumplir estas pretensiones, un hijo lo tuvo al poco de fallecer su padre, en honor a él, después plantó un árbol y finalmente escribió un libro. Por sorpresa al realizar todo ello, no supo cómo controlar la situación, el árbol no crecía y el libro no era leído por nadie, pero lo peor de todo era el poco tiempo que disponía para criar a su hijo.
Con esta historia le cuento que tener proyectos y ambiciones en la vida es sano siempre que se disponga del tiempo y la voluntad para dedicarles puesto que sino se descuidarán y pasarán a ser una carga para usted. Por eso le aconsejo que cuando disponga de mayor estabilidad acepte este proyecto y hasta el momento se dedique a cuidar los que ya tiene.
Al conde le pareció que aquel consejo era bueno, así que lo siguió y le fue bien.
Y, como a Don Juan le gustó el ejemplo, lo mandó copiar en este libro e hizo estos versos que dicen:
“Tener un hijo, plantar un árbol y escribir un libro es fácil.
Lo difícil es criar al hijo, regar el árbol y que alguien lea el libro”.
Obra de referencia:
EL CONDE LUCANOR.