Edición 2021/2022
Profesor: Carlos Segura Pérez
4º ESO - Aula: 4º A
Microrrelato:
Su madre, su padre y él, Ubaíd. Eran inseparables; siempre iban juntos. Caminando al colegio, Ubaíd recibía su dosis de supersaltos, como los llamaba él, cogido de las manos de sus padres. En la cena, siempre compartían lo mejor de los días de cada uno, seguido de que le leyesen algún cuento que hubiesen encontrado en el vertedero. Pero los momentos que el joven más atesoraba eran las tardes jugando a un parchís que habían recibido como regalo caritativo de una ONG, se había convertido en un ritual obligatorio todas las tardes de los viernes.
Ubaíd se sentía muy agradecido del cariño que sus padres se tenían. Muchos amigos suyos tenían problemas familiares y, a menudo, eran ellos quienes pagaban su cólera. A Ubaíd le hacía muy feliz ver lo fuerte que se agarraba su madre al brazo de su marido cuando salían, le parecía una muestra de cariño preciosa; habían hecho un buen trabajo en ocultarle el peligro de aquellas calles.
Un día se despertó y vio a su padre en la cama con su madre al lado dándole medicina. Salieron hacia el colegio, esta vez sin él, y Ubaíd le preguntó a su madre por qué llevaba bufanda e iba tan cubierta si era mayo, pero recibió la respuesta favorita de sus padres: “Ya lo entenderás cuando seas mayor”.
Esa tarde se encontró con que era su padre, aún con cara de enfermo, quien le recogía: su madre había desaparecido.
El parchís de aquella tarde fue lúgubre, el padre de Ubaíd estaba completamente afligido. A lo largo de la semana, muchos policías entraron a la casa, le hicieron preguntas y le trajeron la bufanda de su madre
Una mañana encontró un mensaje de su padre junto al tablero de parchís y la bufanda. Se había quedado solo.
Obra de referencia:
Este texto está inspirado en Adios Cordera, de Leopoldo Alas, Clarín