Edición 2021/2022
Profesor: Carlos Segura Pérez
1º ESO - Aula: 1º B
Microrrelato:
Había una vez una niña llamada Lucía. Era muy despistada y le encantaba jugar todo el tiempo. Lucía y su familia vivían en un pueblo pequeño, pero salvaje, llamado Naconda. Sus padres y su hermana mayor eran muy prudentes y no les gustaba el peligro. Ella, en cambio, era muy intrépida y buscaba lo diferente, lo salvaje. Sus padres le habían enseñado a ser delicada, a no meterse en líos y ella se había comportado así en sus 12 años de vida. Pero Lucía quería cambiar, ir a conocer la historia familiar, sobre todo, la de su tatarabuelo. Ideó una estrategia para escaparse por la ventana de su habitación, por la noche.
Llegó el día de ejecutar el plan, por lo tanto, se vistió, cogió todo lo necesario y salió por la ventana. Al intentar bajar, se resbaló y cayó, dándose un fuerte golpe contra el suelo en la cabeza. Quedó rendida unos segundos. Cuando se levantó, no le dolía nada. Le pareció extraño, pero continuó andando. Visitó lugares extraordinarios y conoció a personas muy interesantes de las que aprendió mucho sobre sus antepasados.
Antes de la madrugada llegó, al cementerio de Naconda, donde había unas grandes puertas negras que le daban mucho miedo. Las empujó y se oyó un chirrido muy agudo y ensordecedor. Entró en el cementerio buscando su apellido “Ross”. Pasaron dos horas cuando Lucía decidió marcharse, sin haber descubierto nada, tan solo había encontrado la tumba, con eso tenía suficiente.
Lucía despertó en la camilla de un hospital con un intenso dolor de cabeza. Sus padres le explicaron que por la noche se había dado un fuerte golpe y se había desmayado.
Obra de referencia:
El cementerio de los ingleses, de José María Mendiola, un libro que cuenta la leyenda de un cementerio en el que fueron enterrados soldados ingleses durante la guerra carlista