Edición 2021/2022
Profesor: Pablo Taboada López
1º ESO - Aula: 1º ESO A
Microrrelato:
EL DON DEL RELOJERO
Como cada mañana, desde lo alto del faro, Max intentaba que el lejano ir y venir de las olas apaciguara a sus fantasmas, a los del pasado y a los del presente. Hoy tampoco lo conseguía y ya era hora de abrir la relojería.
Con desgana y paso cansado, caminó hacia la relojería que hacía años había abierto su padre. A Max le gustaba su trabajo, pero sin saber cómo, había recibido un don que para él era una maldición. Al arreglar los relojes, Max percibía el deseo más profundo del corazón de sus dueños. Y Max estaba cansado, muy cansado de saber cosas que no quería y que demasiadas veces le recordaban lo egoístas y malvados que podemos ser los hombres.
La puerta de la relojería se abrió, haciendo sonar la campanita, como siempre, pero Max se sorprendió al ver a un joven que no conocía. Sus clientes solían ser gente del pueblo, todos conocidos. El joven se acercó a él con timidez y le tendió un bonito reloj explicándole que se adelantaba. Al coger el reloj, Max se sobresaltó y no pudo evitar quedarse embobado por unos instantes, con la mirada fija en los ojos azules, profundos y amables del joven. El reloj le había hablado de bondad con una fuerza sorprendente que nunca antes había sentido: nada de egoísmo ni intereses, tan solo bondad. Y el reloj tenía grabado:
"el tiempo lo cura todo"
Max comprendió que esto le daba sentido a su don. Conocer a este joven le indicaba lo que podía ser el principio: el principio del fin de Caín y de todos los Caínes.
Obra de referencia:
El Príncipe de la Niebla de Carlos Ruiz Zafón