Edición 2021/2022
Profesor: Inmaculada García García
2º BACHILLERATO - Aula: 2º BAC A
Microrrelato:
Tras fotografiar con su mirada el paso fugaz de aquellos ojos, que como dos luces señalaban el camino de su movimiento en la oscuridad de la noche, Elena, deseaba que aquella se convirtiese en una imagen eterna. Se imaginaba aquellos ojos de mil formas, colores y con reflejos distintos, en todas ellas su cerebro, aturdido por la intensidad del cosquilleo que le recorría y le alteraba cada esquina de su cuerpo, reconocía una línea invisible, que marcaban los propios ojos, que dibujaban un infinito en su rostro. Una línea que aparte de ser sutil, era profunda, y la profundidad se dejaba canalizar por el túnel oscuro que definían sus pupilas, que se abrían, como si quisieran hablar, como si quisieran expandir su inmensidad y conquistarlo todo. Elena, al imaginar aquellos ojos y sus detalles, lograba escuchar una voz, que mediante un dulce susurrar gritaba las palabras desesperadas del alma que se resguardaba en el sujeto, mientras que su cabeza se movía imitando el infinito de sus ojos y sus manos agarraban su corazón para calmar el febril sentimiento, de ese amor inquieto por lo desconocido, lo fugaz y lo perdido. Entonces, desbordada por la emoción que haría estallar su cuerpo, se dirigió al cielo y reconoció en cada estrella los ojos de fuego de quienes la habían mirado alguna vez, y que ahora formarían el firmamento, que recogían las manos de los mayores ojos que la contemplaron nunca. Los ojos del sol, que eran la voz del viento y la música del universo.
Obra de referencia:
Niebla de Unamuno