Edición 2021/2022
Profesor: Inmaculada García García
2º BACHILLERATO - Aula: 2º BAC A
Microrrelato:
Memorias de un cereal.
- En el principio, no era, y de pronto, fui. Y en ese mismo instante, todo fue oscuridad, aunque por aquel entonces no tenía noción de ello, pues desconocía la luz. A la vez, empecé a sentir. Es entonces cuando caí en la cuenta de que estaba rodeado de algo. No sabía el qué, ya que en ese momento sólo había tinieblas. Por saber, no sabía nada, ni siquiera sabía por qué podía saber. Eso y la noción de que estaba rodeado en todas las direcciones por objetos que impedían mi movimiento conformaban mi conocimiento al completo. Así pasó lo que supongo fue mucho tiempo, en el que experimenté una especie de letargo, del que no recuerdo nada.
Y de pronto, ex nihilo, se hizo la luz. La luz más intensa y más bella que jamás haya visto, que iluminó mi espacio, haciéndome ver lo gigante que era el mundo que me rodeaba. Seguidamente, vino un terremoto, una agitación, y fue entonces cuando sentí miedo. Pero a la vez, me sentí libre, sin opresión. Este éxtasis duró poco tiempo, pues al poco rato hubo otra sacudida, y caí. Estuve cayendo no sé ni cuánto, hasta que aterricé. A mi alrededor, un líquido lactescente y poco denso se metía por mis entrañas. Fue entonces cuando sentí el frío y el dolor. En este estado de agonía en el que me encontraba, vino una figura metálica descomunal, que me recogió y alzó hasta las alturas. Ahí me encontré con una cueva, con figuras aporcelanadas a los bordes de esta. Es aquí cuando llegamos a mi último recuerdo, me dirijo a la tiniebla, a la oscuridad. Sentía miedo, y no entendía por qué, ¿de dónde venía ese sentimiento? De pronto, sentí una gran presión. Fue entonces cuando, creo, morí.
Obra de referencia:
Basado en los primeros capítulos del libro del Génesis