Edición 2021/2022
Profesor: Inmaculada García García
4º ESO - Aula: 4º ESO C
Microrrelato:
Te veía.
Te veía cada fin de semana, te veía riendo, te veía haciendo trompos con el coche, la adrenalina, lo que sentíamos, te veía contándome todo aquello que te impedía dormir por la noche, te veía escuchándome y aconsejándome, te veía siempre que tenía que verte e incluso cuando no tenías por qué hacerte ver. Te veía, me reía, nos reíamos. Tus tonterías, que sí, que a veces nos sacabas un poco de quicio... La energía, la energía que corría por tus venas como si fuera horchata, siempre te veía, te veía lleno de ilusión, de ganas, como si tuvieras 100% de batería. Me debías, me debías una apuesta. -No te apuestes na, que lo pierdes-, te decía. Las tardes de fuet y Fifa, de póker, sobre todo las de póker. También te ganaba, te debía una revancha.
Luego.
Te veía.
Te veía en la ducha, en los espejos, en la cama, en la comida, en el reflejo de las ventanas, las fotografías, te veía en los libros, en el libro, te veía a cada instante a cada rato, te veía pasar por aquella carretera y me llenaba de intriga el -qué pasaría-, las marcas de los neumáticos en el suelo, la canción, tu canción, me hacían recordar lo que yo creía ya haber superado. Veía a tu hermana, a tu madre, a tu padre, veía a tus primos, te veía en sus ojos. Veía el dolor, la tristeza, los arrepentimientos, los -ya le advertimos-. Te veía en cualquier coche tapizado en negro y no eras tú, no eras tú, te desvanecías, era como un impulso que percibía pero era mentira. Una ilusión, yo te veía o eso creía. Me rompía cada vez que te veía.
Obra de referencia:
Si tú me dices ven lo dejo todo... pero dime ven de Albert Espinosa