Edición 2021/2022
Profesor: Antonio Pérez Del Río
2º ESO - Aula: 2º A ESO
Microrrelato:
Querido diario:
Hoy no ha sido un día tan horrible, cuando he despertado hacía mucho frío, pero doy gracias de que no lloviera, pues cuando eso sucede las pocas mancas que me arropan se encharcan y siempre despierto temblando de pies a cabeza. ¡Por la tarde sí que he sido realmente afortunado! Como siempre, me quité el sombrero de la cabeza y extraje mi vieja y oxidada armónica del bolsillo de mi pantalón. Ella y yo nos pusimos manos a la obra, y debe ser que esta tarde estaba realmente inspirado o algo así, ¡porque obtuve más ganancias que todo lo que suelo ganar en un mes! Así que seguí tocando, y aparecieron dos últimas personas antes del ocaso: primero, se presentó un hombre ricamente ataviado y con porte formal. Yo sabía que él debía ser un hombre rico y de gran reconocimiento entre las personas importantes, así que di lo mejor de mi frente a él, pero lo que hizo me sorprendió. Una mirada cargada de sorna, un suspiro de odio. Y se alejó. Después, vino una monja y acto seguido yo dejé de tocar, para empezar a fingir constantes alabanzas a Dios. Yo sabía que ella apreciaría mucho más que yo rezase al Señor para que fuese compasivo conmigo que mi talento musical. No obstante, una vez más, otra sorpresa que me llevé. La mujer ni siquiera se giró para mirarme, simplemente pasó de largo. Pero no fue porque no me hubiese visto. La verdad, aquello me dejó bastante... decepcionado; la última vez que lo comprobé una de las principales prioridades de las monjas era ser misericordioso con aquellos que lo necesitan. ¡Lo que hay que ver! Como me decía mi padre cuando era un muchacho: “hijo, la hipocresía es la base de nuestra sociedad, no lo olvides.”
Obra de referencia:
Inspirado en la obra: "Lazarillo de Tormes", autor anónimo.