Edición 2021/2022
Profesor: Judit Vacas Genicio
4º ESO - Aula: A
Microrrelato:
¿Qué importa al mundo?
La ciudad estaba callada. No se percibía el ruido de las sirenas de los automóviles, ni el constante estruendo de la multitud al cruzar la desolada calle. Nada. Tan solo una farola de tallo estrecho alumbrando el paseo.
Sin embargo, yo sabía que ella estaba allí, desnudando los árboles, y convirtiendo aquel caluroso verano de 1842 en un gélido invierno. Todavía notaba su aliento en la nuca, y podía recordar las palabras que, forzosas, salían de su boca hacía apenas unos minutos. Mis zapatos rozaban con sigilo las desprendidas baldosas del suelo, y mi mente no se permitía dejar atrás la esencia de su recuerdo.
Por un momento volteé la mirada a consecuencia de mis sentidos, cuales creyeron descubrir pasos tras de mí, y en el intento de mantener la vista alerta y sin apenas percatarme, pude observar sus verdosos ojos mirando los míos, sus sutiles manos acariciando las mías, y sus sedosos labios dejando ligeras huellas en mi rostro faccionado.
Tenues lágrimas caían sobre mis mejillas al rememorar. Jamás volvería a tener presente la destreza con que me hacía vulnerable a sus encantos, aquella forma de enamorar a la cual se hacía costoso rechazar. Jamás regresaría su alma a mis brazos, pero me reconfortaba creer que estaría en manos de blanquecinas criaturas angelicales. Jamás volvería a observarla con ojos de llanto alegre, ya que ahora, mirarla se me hacía indiferente.
¡El tiempo guarde su recodo en mi memoria, y saque de su tumba los restos de nuestro amor!
“Porque, que haya un cadáver más, ¿qué importa al mundo?”- (José de Espronceda)
Obra de referencia:
José de Espronceda. Canto a Teresa. Los sentimientos amargos que a veces trae consigo el amor.