Edición 2021/2022
Profesor: Ana Pilar García Esteban
1º ESO - Aula: 1ºB
Microrrelato:
El pescador de sal
Una vez una niña le preguntó a su abuela:
- Abuelita, ¿por qué el mar es salado?
La abuela, con una gran sonrisa, la sentó en sus rodillas y empezó:
“Hace mucho tiempo, en una pequeña isla, vivía una familia feliz con diez hijos. Cada uno tenía una tarea: los cuatro hermanos mayores trabajaban la tierra, las cinco chicas ayudaban en casa, y al menor de todos le tocó aprender el oficio de su padre, pescador. Desde los dieciséis años el muchacho se había dedicado a aprender de su padre, pero un día su padre se puso enfermo, así que al joven pescador le tocó ir solo a pescar.
El chico cogió la barca y las redes. Cuando llegó las lanzó, pero al tirarlas notó algo muy pesado. Consiguió subirlas y descubrió que no eran peces los que tiraban, sino una tortuga. El chico al ver la tortuga asfixiándose en las redes la liberó, y en ese momento la tortuga se convirtió en un anciano de unos noventa años, con barba blanca y ojos azules. Tras unos segundos de silencio el anciano dijo:
- Por haberme ayudado te concederé un deseo, pero aprovéchalo, porque esta piedra es mágica. La tienes que tirar al agua y esta se disolverá en sal de por vida. Mientras siga disolviéndose tu deseo durará.
Tras haberlo pensado bien el chico decidió su deseo, y dijo en voz alta:
- Cada vez que tire mis redes deseo conseguir peces suficientes para mi familia y para vender.
Y tiró la piedra al agua, y esta cayó hasta el fondo del mar.”
La abuela miró a su nieta y dijo:
- Y en algún lugar del mar sigue la piedra disolviéndose en sal.
Obra de referencia:
Cuento tradicional 'El leñador que perdió su hacha'