Edición 2021/2022
Profesor: Desirée Flores Querol
1º ESO - Aula: B
Microrrelato:
Llegué al pabellón a tiempo. La verdad, es que era bastante grande. Cuando le tocó salir, el corazón me latía a mil. Después de tanto tiempo, podría volver a verla, pero no solo verla, no…verla patinar.
A medida que iba patinando, me venían recuerdos de un maravillososábado dibujando en mi banco con Turquesa tumbada a mi lado, mientras ella patinaba alegremente.
Cuando terminó, me levanté rápidamente, raro en mí, con la cara de tonto de aquel entonces, con una lágrima en los ojos, y aplaudiendo como nunca antes lo había hecho. África me miró y, como siempre, usó su sonrisa para volver a parar el mundo.
Después de aquello, salí corriendo a verla, estaba fuera de mí, quería volver a hablar con la chica que patina. Cuando llegué, me di cuenta de que seguía siendo más alta y más rápida que yo. Me atrapó con sus brazos y me besó, y el mundo se detuvo, y en un susurro me dijo…es un regalo.
Después de aquello, nos pusimos al día de unas cuantas cosas hasta que llegó la señora Fanger, que saludó a África y le dijo que iban a anunciar los resultados de la competición. A África no le habían dicho nada todavía, eso implicaba que iba a quedar primera o segunda. Después de cinco eternos segundos que parecieron horas, anunciaron el primer y segundo puesto. Por supuesto, ganó, y mi corazón estalló de alegría. Luego les dieron unas medallas enormes y la señora Fanger nos anunció que lo celebraríamos en su casa.
Estando allí nos pusimos al día sobre lo que había pasado. Me quedé mirando con cara de tonto a la chica que patina; yo, el tonto que la quiere.
Obra de referencia:
La chica que patina y el tonto que la quiere, novela en la que enamoran dos jóvenes de mundos muy distintos: ella, patinadora ; él, aficionado a los cómics