Profesor: Pablo Mato Cano
4º ESO - Aula: 4º ESO
Microrrelato:
LA LOTERÍA
El recreo estaba en silencio, uno que recorría los cuerpos de los niños como el filo de un punzón. Estos, expectantes, se colocaron en sus posiciones bajo la luz artificial, esperando con disciplina ejemplar.
En ese momento el Director aparece junto al estruendo de la puerta exterior. El Director, un hombre mayor de blanca barba recortada, vestido con un fúnebre traje y coronado por una verde pajarita desesperadamente deprimente se acerca al micrófono.
— Caballeros, ha llegado a mis oídos cierta atrocidad cometida en este recinto — comienza.
El aire sabía a hierro y a tierra húmeda. Ninguno levantó los ojos del suelo.
— Esto ya me desespera. Primero lo de las luces y ahora nos hurtan el material. ¿Sabéis todo lo que hago por vuestra formación? La institución no es inagotable — continúa haciendo el característico sonido similar a un reloj golpeando su anillo contra el bastón.
Los niños se remueven ante una atmósfera de culpabilidad opresora.
— Y esta institución no puede seguir sufragando lo que vuestra negligencia destruye, así que si no sale un culpable alguien acabará en la Ratonera.
La palabra atravesó a cada uno de los niños.
— Viendo que no sale el culpable, dejémoslo en manos del azar. Tan justo como cualquier otra cosa.
La Ratonera, un estrecho agujero en el que apenas se deslizaba un niño, las humedades y gases producidos por el coltán te abrumaban dejándote divagar ante una oscuridad densa, opresiva y sofocante. De nada servía buscar piedad en las miradas de tus compañeros, pues la única ley dominante en este recreo es la ley del superviviente. El niño buscaría a ciegas, loco y asfixiado, un destello en la veta más pequeña y rica del yacimiento. Un destello que pagaría su libertad.
Y así pues dio comienzo La Lotería.
Obra de referencia:
Inspirado en el cuento de terror "La lotería" de Shirley Jackson, sobre la presión social de la tradición y la arbitrariedad de algunas tradiciones.