Profesor: Pablo Mato Cano
4º ESO - Aula: 4º ESO
Microrrelato:
INOCENCIA
Ayer volví a ver a mi amigo de la infancia.
Han pasado unos cinco años desde la última vez que nos vimos, pero siempre me acordaré de ese niño que era él, ese que solo se ocupaba de pasarlo bien. Siempre lo veía jugar, estar corriendo de un lado para otro, saltando y riéndose de cualquier chiste, y a la vez escuchándote muy atentamente cuando le contabas algo, como no he vuelto a ver en otra persona en mi vida. Tenía una expresión en la cara muy bonita, esa que solo he visto en niños.
Ayer, aunque sabía que seguía ahí, me di cuenta de que le faltaba algo, esa expresión en la cara, esa que solo he visto en niños. “¿Qué le ha pasado?”, pensé. Supongo que estaría preocupado por algo, o que, pensé, tristemente ya habrá madurado y no tiene el color de antes.
Estoy en blanco.
Ahora no sé qué hacer.
Supongo que estoy cansado de recordar lo malo. Estoy cansado de ver las cosas malas del mundo y de no poder hacer nada por arreglarlas. Estoy cansado de perder la inocencia, esa que te viene dada nada más nacer y que solo he visto en niños. Pienso: “Si borrásemos del todo la inocencia, felicidad y entusiasmo, ¿cuánto tardaríamos en volvernos crueles, fríos y despiadados?”.
Echo de menos cuando no me daba cuenta de estas cosas, de todo esto que acabo de decir. Echo de menos que simplemente, como un niño, al enfadarme con algo, se me pase al rato.
Supongo que he perdido esa inocencia, esa que solo he visto en niños.
Obra de referencia:
Inspirada en El guardián entre el centeno de J.D.Salinger, clásico americano que cuenta la historia de Holden Caulfield, adolescente insolente y rebelde con dificultades para abandonar la infancia.