Profesor: Pablo Mato Cano
2º ESO - Aula: 2ºB
Microrrelato:
INFANCIA
Yo estaba allí, a punto de pasar esa puerta, escondida detrás de una estantería, mis padres no estaban en casa, así que si no volvía no se enterarían. Me armé de valor y crucé la puerta, había un pasillo oscuro que parecía interminable. Empecé a avanzar, no sé cuánto tiempo estuve allí dentro, pero al final llegué. Abrí la puerta que había al final y vi una casa como la mía, pero parecía más antigua y abandonada. La comencé a recorrer, no había nadie. Entré en lo que sería mi habitación, estaba aparentemente vacía, pero me fijé bien y vi a un viejo oso de peluche al que le faltaba un ojo, le reconocí al instante. Me acerqué a él, lo abracé con fuerza y lo miré a los ojos.
— ¡Cuánto tiempo! — dijo de repente el oso.
— ¡Ay, qué susto! — exclamé yo.
— Pensaba que no regresarías — dijo él.
— No sabía que esto existía — le respondí.
— ¿Recuerdas cuándo jugábamos juntos? — dijo.
— ¡Sí! Era una época muy bonita, ojalá volver — recordé con nostalgia.
— Te he estado esperando mucho tiempo — susurró el peluche — Pero ya es hora de que nos despidamos.
Unos instantes después, en un abrir y cerrar de ojos, desapareció…
Al darme la vuelta, reparé en que había una nota en el suelo, la cogí y la empecé a leer:
“Si algún día, cuando seas mayor, todo de te hace cuesta arriba, recuérdame, porque cuando eso pase… entenderás porque nunca quise que crecieras tan rápido”.
Obra de referencia:
Inspirado en Coraline de Neil Gaiman, novela de fantasía/terror dirigido a público infantil-juvenil.