Profesor: Nuria Romero Flórez
2º BACHILLERATO - Aula: 2º Bachillerato A
Microrrelato:
Veneno y sangre
Cuando la ambición me presenta a los brazos de Macbeth, no son los hilos del destino quienes me posan allí, sino el arder en el pecho de quienes están destinados a llevar la corona. ¿Qué es una mujer si no un eco, una sombra, tras los pasos de un hombre? Aun así, ¿por qué debo ser menos que el hierro, que la piedra, cuando lo único que siento en mi pecho son las llamas que arden mi propósito? Los cielos me niegan el tacto propio del acero, pero ahí es donde crece mi anhelo, fino y cruel como la daga que se retuerce en mi pecho. No quiero ser dulzura en mis labios, sino veneno. Y si el veneno me pide sangre, le daré de la mía, y si anhela aún más, le daré la de quienes se interpongan en mi camino.
Macbeth se contempla en el espejo como el rey que ha de ser, así como yo debo ser la sombra que lo levante. Aquel hombre débil, que aún no ve la corona que le pertenece, necesitará la fuerza que solo yo puedo darle. Por ello, no temí ver la maldad surgir de nuestros corazones, pues si lo hicimos por la gloria, no es más pecado que aquel que el hombre comete al arar la tierra.
Pero ahora, cada noche, mi mente se retuerce en la oscuridad. ¿Por qué mi alma no se sacia de lo que mi mano consigue? La corona, que debería ser luz de vida, se vuelve una sombra asfixiante, sofocante. Los recuerdos se enredan con mis pensamientos en un ciclo interminable. El reino que he ganado con sangre me susurra que lo perderé con mi propio veneno.
Obra de referencia:
Basada en la obra Macbeth de William Shakespeare