Profesor: Nuria Romero Flórez
1º BACHILLERATO - Aula: 1º Bachillerato D
Microrrelato:
El monumento eterno
El sonido del láser cortando la piedra proveniente de la nave espacial invadía el lugar. Su sonido se expandía durante kilómetros y kilómetros. Las avanzadas grúas mecanizadas se movían levitando y transportaban los pesadísimos bloques de piedra caliza y arenisca.
“Las estructuras están casi terminadas, calculo que en un par de horas las tendremos listas” comentaba HP-15 a su jefe de construcción. “Perfecto, recordad seguir bien las indicaciones para lograr el aislamiento interior de temperatura”.
Todo iba tal cual lo planeado. Se transportaban a velocidades elevadas las piedras provenientes de canteras muy alejadas. Se las llevaban a la enorme nave espacial para retocarlas y darles forma con el láser instaurado en ella, y se transportaban gracias a esas grúas que ayudaban a colocarlas en su lugar, al que alcanzaban levitando hasta 45 metros.
Pasadas escasas horas, todos descansaban después del duro trabajo. El jefe de construcción, JB-56, sonreía satisfecho observando el increíble resultado.
En un momento inesperado, el sistema de seguridad establecido empezó a sonar. Había detectado unos seres no identificados que se acercaban a tierra. Uno de los encargados de la grúa, que descansaba en ella muy elevado sobre el suelo, avisó a JB-56. Se acercaban cada vez más. No había tiempo que perder.
“¡¿Pero, cómo nos vamos a ir ahora?!” El pánico y estrés no tardó en aparecer. Había que huir, ya casi habían llegado. “¡Todos a las naves de emergencia, desmontad las grúas! ¡rápido!”. En cuestión de minutos las naves despegaban rumbo a otras galaxias, dejando atrás las Pirámides de Tenochtitlan recién construidas. Desde gran altura, se veía a más de 500 soldados liderados por Hernán Cortés, que avanzaba dispuesto a conquistar el imperio azteca.
Obra de referencia:
Basada en la obra Historia verdadera de la conquista de la Nueva España de Bernal Díaz del Castillo.