Profesor: Miriam Rivero Ortiz
3º ESO - Aula: 3º ESO B
Microrrelato:
Un hombre puede ser llamado un cerdo, pero a los animales de la granja nunca se les había
ocurrido que un cerdo podría asemejarse a un hombre.
Observaban por la ventana la rica cena sobre el plato de ambas especies. ¿O solo era una?
Estaba claro que cerdos ya no eran. Los cerdos no eran así y nunca habían sido así. Al
principio de todo no habían sido así. ¿O siempre habían sido así? No podían recordarlo, o
quizás les dolía demasiado hacerlo.
Una oveja que había sido amiga de un cerdo observaba aterrorizada, al ver a su amigo abrir la botella de champán. Había reído con ese animal. Había cantado con él. Había sido amable con ella.
“Cuatro piernas bien, dos piernas mejor.”
Esa oveja perdió a su familia cuando era solo un cordero. Nunca le habían prestado mucha
atención. Pasaba desapercibida entre los animales de la granja, ya que era pequeña y callada. Pero la revolución lo cambió todo.
Un día se encontraba durmiendo en la paja. Soñaba. Soñaba con su hogar. Algún día
encontraría una familia.
“Cuatro piernas bien, dos piernas mal...” Un murmullo. Se retuerce. Y sueña. Se acerca a un lago en su sueño. No hay reflejo. Nada.
“Cuatro piernas bien, dos piernas mal.” Se vuelve más fuerte. Empieza a abrir los ojos, pero sigue soñando. ¿Quién es? ¿Por qué está ahí? Quiere llorar, pero no puede.
“Cuatro piernas bien, dos piernas mal!”
Se despierta. Son gritos. Gritos a su alrededor. Y de repente, sin pensarlo, se encuentra
gritando con ellos. Se encuentra gritándolo tan, tan alto. Cantándolo, coreándolo. Y el resto
hace lo mismo. Se siente en casa, con iguales. Ya no es pequeña.
Napoleón le sonríe. Ella sonríe de vuelta. Por fin tiene una razón para hacerlo.
Una razón ya desvanecida.
Obra de referencia:
Rebelión en la granja, George Orwell. Es una novela satírica que narra cómo los animales de una granja se rebelan contra sus dueños humanos para crear una sociedad igualitaria.