Profesor: Sonia Rodríguez Juidíaz
1º ESO - Aula: 1L
Microrrelato:
Hace mucho tiempo, cuando el mundo era más longevo de lo que podemos imaginar, existía una joven niña llamada Flora. Ella soñaba con ser la primera persona en crear algo más exótico, diferente. Pero a la gente parecía no importarle lo que ella pensaba, sino más bien parecía que les importunaba, no creían que esa clase de pensamientos fuera a darles comida para poder subsistir. Pero ella, indudablemente, se negaba a desistir, pese ante semejantes acusaciones.
Y un buen día, cuando su padre estaba a punto de irse, le dijo que lo dejara, que abandonara. Ella se peleó con él, y en cuanto se fue, vinieron para anunciarle su fallecimiento. En ese momento ella se puso a llorar, su padre, siendo el déspota que era, se había preocupado por ella, y ella le había echado en cara su desconfianza. Esa misma noche cuando se fue a dormir, deseó con todas sus fuerzas descubrir algo inimaginable, y cuando cerró los ojos, se le aparecieron diferentes historias, leyendas, mitos y más. En uno aparecía un niño pobre que al parecer andaba por un río llamado Tormes, en otro, un supuesto rey único que podía convertir paja en oro, en otro, personas con deslumbrantes cualidades que eran capaces de generar deseo para seducir a una mujer, la más bella del mundo, casada con un intrépido enemigo. Era como si en su mente algo hubiera despertado, los personajes cobraron vida dentro de ella y le decían millones de ideas. Cuando se las transmitió a las demás personas, en vez de juzgarla como hacían siempre, empezaron a reir y debatir. Ella pensó que si ilustraba y aportaba esas ideas a gente tan creativa como ella, nacerían ideas potentes y magnificas, y que en su máximo esplendor lograría unir a la gente de su alrededor.
Obra de referencia:
Mitos griegos, Maria Angelidou