Profesor: Raúl Sainz García
2º BACHILLERATO - Aula: 2º Bachillerato mixto
Microrrelato:
Me encontraba en Barcelona, frente a la puerta de aquella casa de la calle Aribau. Durante años pensé que no volvería nunca.
En Madrid encontré la calma que necesitaba, como si pudiera dejar atrás todo lo vivido. Conseguí trabajo cuidando a los niños de una familia acomodada; era una casa ordenada y silenciosa, pero había algo inquietante en aquella perfección. Yo, como siempre, observaba. Por las noches intentaba leer y distraerme; por el día salía a caminar buscando nuevas sensaciones. Sin embargo, en aquella vida aparentemente tranquila, sentía una amenaza constante y no lograba desarrollarme plenamente. Una vez, la señora rompió un plato tras un mal gesto de su marido; recogí los pedazos en silencio, temblando. Aquella noche no pude dormir. Comprendí que la distancia no importaba, si los temores de aquella casa de la calle Aribau seguían apareciendo.
Por eso estaba allí. Al girar el pomo, el pasado me golpeó: la risa de Román, la rabia de Juan, la resignación de Gloria, el servilismo de Angustias y la silenciosa abuela. La casa seguía igual, cerrada y oscura. Dudé, pensé en huir sin saber a dónde. Durante mucho tiempo pensé que debía borrar todo para seguir adelante. Ahora sé que se trata de enfrentarlo. Acerqué la mano al timbre, pero la retiré. No necesitaba entrar, lo ocurrido allí formaba parte de mí, pero ya no me definía. Respiré hondo y comprendí que no estaba huyendo como hice, estaba entendiendo por fin lo que dejaba atrás. Allí aprendí sobre el miedo, que crecer se trata de no esperar a que nadie viniese a salvarme y supe que aquello no era nada, era el principio de todo.
Obra de referencia:
Nada de Carmen Laforet; la alumna recrea cómo Andrea se enfrenta a sus miedos y dudas volviendo a la casa de la calle Aribau.