Profesor: Montserrat Trenado Gonzalez
3º ESO - Aula: 3º ESO B
Microrrelato:
LA SED CONTRA LA BOTELLA
En 1985, un rico conde llamado Lucas estaba preocupado. Tenía que decidir cómo organizar unas tierras; si elegía la opción que más le convenía, sabía que lo criticarían, pero si no hacía nada, lo reprocharían de todas formas. Confundido, llamó a su consejero Manuel, quien decidió explicarlo con un cuento.
Manuel dijo:
—Te contaré una historia para que lo entiendas.
Érase una vez un sabio abuelo y su nieto que acababan de volver, destrozados, de la guerra. Caminaban hacia su casa bajo un sol terrible, con muchísima sed y muchos kilómetros por delante. Tan solo llevaban 50 pesetas, justo para una botella de agua.
Pero la tienda tenía una regla extraña: una botella valía 50 pesetas para una sola persona; compartirla costaba 80.
Ambos estaban agotados y nunca habían visto algo así. Primero pensaron que el nieto, joven y recién llegado de la guerra, debía beber agua. Pero un cliente, dijo:
—¿En serio dejarás, sediento a tu abuelo, con tanto camino por delante y siendo tan mayor, sin beber?
—Tiene razón —pensaron. Decidieron que entrara el abuelo, pues era más mayor y necesitado. Pero justo cuando estaba a punto de entrar, otro cliente comentó:
—¡No, debería entrar el joven! Gracias a él estamos a salvo de la guerra, y está mucho más agotado que el abuelo.
Ambos se miraron y dijeron:
—Tiene razón... ¿Qué hacemos ahora?
Al final decidieron no comprar nada y, en la siguiente tienda, adquirieron una botella normal.
Manuel concluyó:
—Con esto espero que veas claro, Lucas, que hagas lo que hagas siempre habrá alguien que te critique.
Lucas sonrió y dijo:
—Gracias, Manuel.
Lucas consideró este cuento tan bueno, que mandó a copiar la moraleja, que se resumió en dos versos
Lo hagas bien o mal,
crítica te caerá igual.
Obra de referencia:
El conde Lucanor de Don Juan Manuel