Profesor: M.ª Carmen Pérez Álvarez
1º ESO - Aula: 1º P COMPENSATORIA
Microrrelato:
Un día cualquiera, Cenicienta perdió a su madre por una enfermedad. Lloraba a mares porque había perdido a un ser tan querido y fue corriendo hacia los brazos de su padre. Él no sabía qué hacer al ver a su hija así y no saber cómo consolarla y en ese momento Cenicienta se preguntaba: "¿Por qué no aproveché el tiempo?" Pasaron unos meses desde la partida de la madre de Cenicienta. Su papá le presentó a su madrastra. Cenicienta no la quería, no se podía hacer a la idea de que su padre ya había olvidado a su mamá, pero lo que Cenicienta no sabía era que su papá todavía extrañaba a su mamá. Cenicienta le fue cogiendo odio a su papá y a su nueva madrastra. La madrastra de Cenicienta intentó acercarse, pero Cenicienta no la dejaba, hasta que un día cualquiera llegaron las hijas de la madrastra. Cenicienta pensaba que se iban a llevar mal y fue todo lo contario. Tenían muchas cosas en común. Cenicienta comenzó a darse cuenta de que su madrastra y su padre no eran tan malos y que tal vez ella se había equivocado. Dejó su rencor a un lado y le preguntó a su papá: "¿Tú has olvidado a mamá?" Su papá, con mucha paciencia, le contó todo y Cenicienta lo entendió. Le pidió perdón a su padre y a su madrastra. Después de un año, tuvieron un hijo y Cenicienta se convirtió en hermana mayor. Estaba contenta y fueron felices.
Obra de referencia:
La lectura de referencia es "¡Te pillé, Caperucita!", de Carles Cano. Editorial Bruño. Premio Lazarillo 1994