Profesor: Cristina Corral Ortiz
1º BACHILLERATO - Aula: 1º BACH A
Microrrelato:
Podría haber elegido cualquier otro lugar, pero, había algo inquietante en los lugares carcomidos por la magia, esta se sentía en el ambiente, con las calles desoladas y rodeadas por un aura siniestra y oscura.
La mayoría de los mortales se imaginaría que esta isla estaría rodeada de un hedor a putrefacción, sin embargo, era totalmente lo opuesto, una característica dulzura asfixiante reinaba entre los callejones, en sus establecimientos más cercanos se aguarda un tipo de poder inmenso y al cual las personas acudían para cumplir sus deseos más extasiados.
- Señorita, hemos llegado a su destino- me giré a observar a aquel anciano que comandaba la pequeña barca con la que había podido llegar a la isla.
Agarré el aparatoso tejido del vestido y, por consiguiente, me dirigí a salir del barco para adentrarme en la isla, pero una mano me detuvo en medio del camino hacia la pasarela.
El anciano me observó con una sonrisa siniestra, su agarre se potenciaba a la misma vez que el tiempo transcurría, intenté zafarme de su constante agarre, pero este no cedía.
-Recuerda jovencita, nada es lo que parece- su voz áspera retumbó a través de mis tímpanos mientras su agarre se deshacía y una sensación de vacío aparecía en donde antes se encontraba la superficie del barco.
Habría supuesto que fue una fantasía si no fuera por la helada sensación que se adueñó de mis entrañas y arrebatando me el aire de mis pulmones cuando choqué con el mar. Saqué velozmente la cabeza a la superficie para llenar mis pulmones de oxígeno mientras este abrasaba mi tráquea. Cada movimiento en busca de la superficie y la constante corriente agotaba cada parte de mi cuerpo.
Obra de referencia:
Oliwia es una alumna a la que le encanta perderse en su imaginación. Su microrrelato habla sobre un lugar diferente cargado de fantasía.