Profesor: Cristina Corral Ortiz
3º ESO - Aula: 3ºesoA
Microrrelato:
En el pequeño apartamento, todo olía a hierro.
Clara estaba en el suelo, inmóvil, con una herida limpia en el pecho. A su lado, el cuchillo.
Marcos, de pie junto a la ventana, no podía dejar de temblar.
—Te juro que no fui yo —susurró.
Laura, la inspectora, observaba en silencio.
—Eso dicen todos —respondió mientras recorría la escena—. Estabais solos, no hay
señales de forzamiento… y discutíais.
Marcos negó con la cabeza, desesperado.
—Ella estaba bien. Hablábamos… y de pronto…
Laura se agachó junto al cuerpo. Algo no encajaba. No había signos de lucha. Ni
defensivos. Ni caos. Solo… quietud.
Entonces lo vio: la mano de Clara, ligeramente cerrada, como si hubiera sostenido algo más
pequeño antes del cuchillo. Y, sobre la mesa, un frasco de pastillas vacío.
—Interesante —murmuró.
Marcos se quedó helado.
—¿Qué… qué significa eso?
Laura se levantó despacio.
—Que Clara no murió por el cuchillo. Ya estaba muerta antes.
El silencio se volvió más pesado.
—Se envenenó —continuó—. El cuchillo… fue solo para que pareciera un asesinato.
Marcos retrocedió un paso.
—No… eso no tiene sentido…
Laura lo miró fijamente.
—Claro que lo tiene. Quería que alguien cargara con la culpa.
Los ojos de Marcos se llenaron de lágrimas.
—Pero… ¿por qué yo?
Laura no respondió. Solo señaló la mesa.
Allí, entre papeles desordenados, había una carta. Dirigida a él.
Marcos la abrió con manos temblorosas. A medida que leía, su rostro se deshacía.
—“No puedo seguir… pero tú sí. Aunque no lo merezcas.”
El cuchillo cayó al suelo con un golpe seco.
Laura suspiró.
—No es un asesinato, Marcos. Es un suicidio.
Él levantó la vista, vacío.
—No —susurró—. Ahora sí lo es.
Obra de referencia:
Aitana una chica muy creativa, ha realizado un microrrelato sobre el suicidio de una mujer, finalmente vemos como la carga de este suicidio recae en otra persona que le hizo mal "su verdadero asesino"