Profesor: José Ramón Urízar Salinas
1º ESO - Aula: 1º ESO D
Microrrelato:
Mi abuelo nunca me ha dejado subir a la buhardilla de su casa. Siempre decía: “Ahí arriba no debes entrar.”
Cuando era pequeña pensaba que solo quería que no me cayera o rompiera algo, así que nunca insistí. Pero cuando fui creciendo, la curiosidad se apoderó de mí.
Una noche, mis padres estaban de viaje y me quedé en casa de mi abuelo. Estaba más nervioso de lo normal y no paraba de repetir: “Te conozco, ni se te ocurra subir a la buhardilla.”
Intenté dormir y que se me olvidaran las palabras de mi abuelo, pero no pude. Cuando todos dormían, subí despacio. La buhardilla olía a polvo y madera vieja. Todo estaba lleno de cajas y muebles cubiertos por sábanas amarillentas. Había recuerdos de mi familia, cosas antiguas, fotografías… y al fondo, encima de una mesa llena de polvo, una carpeta vieja y rota llamó mi atención.
Al abrirla, encontré recortes de periódicos y documentos antiguos. Mis manos y mi voz temblaban al leerlos. Hablaban de un asesinato ocurrido hace años en nuestro pueblo, y la dirección coincidía exactamente con la de esta casa. Había fotos de la escena, del interior de la casa… y al mirar más de cerca, reconocí los muebles, la distribución de la buhardilla, y hasta el suelo donde yo estaba parada.
Bajé corriendo las escaleras. Mi abuelo estaba despierto en el salón, mirándome con ojos serios. No dijo nada al principio. Luego susurró: “Ahora ya sabes por qué nunca quise que subieras…”
Desde esa noche, nada es igual, las noches en casa de mi abuelo me dan miedo, y la intriga de saber los detalles del suceso me ocupa la mente. Ya no es solo un lugar prohibido: es un secreto que nadie debería descubrir, y yo sé demasiado.
Obra de referencia:
"El príncipe de la niebla", de Zafón.