Profesor: Elisa Amalia Santafé Barcos
3º ESO - Aula: 3ºC
Microrrelato:
En la biblioteca del instituto el silencio siempre había sido su refugio. Entre las estanterías polvorientas, Clara encontraba algo que nunca halló en los pasillos: paz.
Aquella tarde eligió un libro viejo, con las páginas amarillentas y el título apenas visible, "Carrie". No sabía por qué, pero le llamó la atención. Se sentó junto a la ventana y empezó a leer.
Mientras pasaba las páginas, algo cambió. Las páginas parecían moverse, no mucho, apenas un temblor, como si la historia respirara. Clara frunció el ceño, pero siguió. Carrie, una chica diferente, incomprendida, humillada. Sintió un nudo en el pecho. De pronto, una silla al fondo se arrastró sola.
-Vale..., qué raro-, susurró.
Volvió al libro. Ahora las letras ya no temblaban, parecían empujar como si quisieran salir de la página. Su pulso se aceleró. Entonces lo entendió: no era el libro, era ella.
El fluorescente del techo parpadeó, un cuaderno cayó de una mesa cercana. Clara cerró el libro de golpe respirando hondo. Recordó cada burla, risa contenida en los pasillos, cada mirada. Abrió "Carrie" otra vez, lentamente. Las páginas estaban en blanco. Un escalofrío le recorrió la espalda. A lo lejos alguien gritó.
Clara sonrió apenas y por primera vez el silencio de la biblioteca no era paz, era poder.
Obra de referencia:
Este microrrelato está basado en la obra Carrie, de Stephen King