Profesor: Judit Vacas Genicio
1º ESO - Aula: A
Microrrelato:
Asesinato en la fabrica de tomate Orlando
Era una hermosa tarde de verano, en la fábrica de tomate Orlando más conocida como Tomato. Tenía muchísimo trabajo. Todo parecía ir bien hasta que encontraron a un hombre tirado en el suelo con una gran mancha roja alrededor y al lado un cuchillo. De repente en una fábrica en la que normalmente hay muchísimo ruido, se podía escuchar hasta el más mínimo murmullo, nadie quiso tocarlo ni moverlo puesto que no querían dejar sus huellas. El jefe llamado Carlos dijo: “¡Qué nadie se mueva, que todo el mundo se ponga en torno al hombre!” Teresa propuso que cada uno dijera lo que estaba haciendo, empiezo yo: - yo estaba triturando los tomates, ¿y tú Ramón, qué estabas haciendo? - Yo estaba controlando los pedidos de tomate.
Uno a uno fueron pasando hasta que llegaron al último, transcurrieron unas cuantas horas y no habían descubierto quien lo había matado. Discutieron puesto que, si no salía quién había matado al hombre, todos iban a ser despedidos. Las trifulcas continuaron, mientras el hombre empezaba a moverse y a despertarse. Empezó a hablar: “¡Au, como me duele la cabeza!, Ya empiezo a recordar, la noche pasada me había quedado hasta tarde trabajando, y no me había dado tiempo a dormir. Entonces fui a prepararme un café y una tostada, de camino a la cafetería me resbalé con un bote de tomate y me desmayé. Por eso estaba en el suelo con una mancha de “sangre” (tomate) y con un cuchillo.” A lo que Carlos respondió: “Perfecto, era el mejor final”. Teresa replicó “Bueno, podría ser mejor si hubiéramos encontrado un tesoro.” A lo que todos respondieron: “Tienes razón.” (Lo que ellos no sabían era que debajo de la fábrica había un tesoro.)
Obra de referencia:
El asesinato de la profesora de lengua, Jordi Sierra i Fabra