Profesor: Carlos GarcÍa Menchero
4º ESO - Aula: 4ºE
Microrrelato:
Era una noche oscura y silenciosa. Todo el pueblo estaba de luto por lo que sucedió hace un par de días. Pero había un hombre despierto que no se podía quitar de la cabeza la culpa que tenía por lo que hizo. Aquel hombre era Pepe el Romano que estuvo comprometido con Angustias pero él en verdad amaba a Adela, a quien una noche pillaron juntos toda la familia de ella. La madre de Adela, Bernarda, salió corriendo con la escopeta a matar a Pepe, pero él salió corriendo dejando solas con esas locas a su amada que acabó muriendo. Él pensaba que después de salir corriendo Bernarda mató a Adela por deshonra a las familia. Esto le hizo guardarle mucho odio y rencor a Bernarda pero esta noche eso iba a cambiar. Él estaba decidido a matarla y cobrar venganza.
Esa noche Pepe fue a la casa de su amada muerta y saltó el muro del jardín, y sigilosamente entró a la casa y cogió un cuchillo de la cocina. Mientras subía las escaleras notó algo raro, no se escuchaba nada, ni ronquidos ni nada. Luego de subir las escaleras se empezó a extrañar algo más, ya que todas las habitaciones del resto de las hermanas estaban vacías sin nadie y desordenadas, como si alguien entró a robar. Al llegar al final del pasillo donde estaba la habitación de Bernarda algo no cuadraba, la puerta estaba cerrada con llave y había un charco raro debajo de la puerta. A Pepe le dio igual y con la ira y la curiosidad que tenía tumbó la puerta y vio a Bernarda muerta con cuatro puñaladas en el cuerpo, una por cada hermana que quedó con vida, hartas ya del control y la tiranía de su madre.
Obra de referencia:
"La casa de Bernarda Alba", de Federico García Lorca.