Profesor: Carmen Correa Ramos
1º BACHILLERATO - Aula: 1º Bach
Microrrelato:
LAS PROFECÍAS Y MI SOLEDAD
En mis pensamientos, sin opción alguna de tener libre albedrío y mucho menos de sentir el ligero destello solar que a mis ojos alumbran todas las mañanas.
A través de unos barrotes de apariencia oxidada, sin distinguir su color. Representando mi frustración, angustia y, bueno… La costumbre de ser tratado como un ser totalmente diferente ante los demás.
Mi desgracia, mi soledad y la profecía: las miserables causas de mi abrumada vida, acompañándome en un transcurso largo y lento.
Las paredes me contemplaban, los barrotes seguían firmes, y el silencio era el mismo de siempre. Pero hoy, por un momento cambió, fui libre. Caminé, hablé, sentí… Viví.
Y entonces abrí los ojos, y aquí sigo, observando el mundo que me han negado. Quedando el sentimiento de resignación y la pregunta de “No sé si vivo o solo soñé que vivía”.
El tiempo no avanza, se detiene. Y comprendí que lo único que se movía era mi mente o eso creía. Y lo analizé. Si todo lo vivido desaparece al despertar, ¿qué es real y qué no?. Quizás nunca hubo celda, quizá nunca hubo “yo”, o quizá…solo fue un sueño.
Miré las paredes una vez más, y de repente, la celda se abrió sin que nadie la tocara, y el mundo me recibió como si siempre hubiera sido parte de él.
Ya no había celda, ni barrotes, ni yo, simplemente un destello de esperanza apareció en mi.
Intento aferrarme a la realidad entre todas las versiones de mi mismo que he creado, que ya no se cual pertenece a este mundo. Tal vez nunca fui una persona, no fui tratada como tal.
Como destino escrito, antes de mi nacimiento ya había un juicio, antes de mi voz ya había una condena y bastó esa palabra para construir mi mundo de piedra.
Obra de referencia:
Microrrelato inspirado en "La vida es sueño", de Pedro Calderón de la Barca.