Profesor: Carmen Correa Ramos
2º ESO - Aula: 2º ESO
Microrrelato:
FRAGMENTO DE UN REFLEJO ROTO
Estoy en medio del pasillo del instituto. Me duele la cabeza por el ruido, veo borroso y estoy fuera de control. Mis manos tiemblan mientras camino rápido, pero no es realmente lo que quiero hacer. La gente me mira con juicio y rechazo, como si fuera alguien raro. Tengo miedo de lo que piensen. Me pregunto a mí mismo: ¿por qué me miran? ¿Qué he hecho para merecer este vacío?
Miro el cristal de una vitrina y veo a una persona, bueno, mejor dicho a un extraño, porque no sé cómo describirlo. Tiene aspecto descuidado, con ojeras profundas que parecen cicatrices del cansancio, se nota que esas marcas son de desvelo. Miro alrededor y me doy cuenta de que nadie más parece estar tan roto. Me observo con detenimiento en el cristal. Al parecer, ese ser cansado y distante que reflejaba el vidrio era yo.
Cierro los ojos y recuerdo donde estoy, sentado en mi pupitre, que parece una jaula. Intento participar, pero cada vez que lo hago, los nervios me provocan un dolor inexplicable que se apodera de mi voz. Callo solo para ver cómo el profesor continúa y mis compañeros me dejan solo en un mundo al que no pertenezco.
El enfado y la frustración empezaron a crecer en mí. Respondí mal y me aislé, cosas que son perjudiciales, pero es que ya no sé qué está bien y que no.
Volviendo al presente, la furia que me dominaba desapareció y la tristeza surgió de repente. Ahora me encuentro en medio de las risas y los comentarios. Veo cómo se acercan a señalarme, pero no hago nada. Bajo la mirada y me digo a mí mismo: “Tengo miedo de ser yo, pero siento que ya es tarde para que ellos cambien su imagen de mí.”
Obra de referencia:
Microrrelato inspirado en "Frankenstein", de May Shelley.