Profesor: Ana María Álamo Hernández
3º ESO - Aula: 3º ESO- JUAN PABLO II-ALCORCÓN
Microrrelato:
No sé si alguien llegará a leer esta carta o si por el contrario se pudrirá con el tiempo, dejándola en el olvido, como mis recuerdos. Pero si alguien me lee necesito que comprenda mi historia antes de juzgarme. Nada podría volver a ser como antes y eso me desgarra por dentro; ese vacío que siento en el pecho acentuado con insomnio desde aquel fatídico día. Fue un lunes cuando mi esposo suspiró por quinta vez; decía que tenía un mal presentimiento con aquel señor de Vivar, del que todo el pueblo hablaba. Como bien decían los cotilleos, la tropa del Cid llegó a nuestra querida ciudad de Valencia. Todo pasó a tanta velocidad, que ni siquiera pude reaccionar a lo que realmente me estaba enfrentando.
Mi esposo, como buen señor, se presentó voluntario para defender a nuestra adorada ciudad.
Aquel jueves 18 de abril de 1190, un oficial de nuestro descomunal ejército irrumpió en mi humilde hogar y me dio la peor de las noticias: mi esposo había fallecido.
Rota de dolor, mi mundo se desmoronó. Nuestros planes de futuro...Nada tenía sentido.
A día de hoy sigo esperando una carta suya respondiendo las miles de preguntas pendientes, diciéndome que no me preocupe, que todo va a salir bien.
Querido lector, por esto y otros muchos motivos que no vienen al caso, me gustaría despedirme, porque ya no volverán a escuchar el sonido de mi risa, ni volverán a ver el brillo de mis ojos. Con esto, no quiero que me perdonen por el asesinato que voy a cometer. Sólo quiero que intenten comprenderme. ¡Qué sería de mí sin tener a mi lado a la persona que más amo! Estoy al tanto del acto de cobardía que voy a cometer, pero estoy perdida en este mundo y no me queda nada por lo que luchar.
Obra de referencia:
CANTAR DEL MÍO CID