Profesor: Trinidad Juárez Arias
4º ESO - Aula: 4ºESO D
Microrrelato:
El instante en el que todo se detuvo:
Aquella noche, la torre parecía más alta que nunca. El viento rozaba las piedras como si
quisiera arrastrarla hacia el vacío. Melibea se asomó, temblando un escalofrió le
recorrido la espalda, convencida de que su historia ya estaba escrita.
Todo había ocurrido demasiado rápido: las palabras de Celestina, las promesas de
Calisto, el amor convertido en necesidad y dolor. Sentía que nunca había decidido nada
por sí misma.
Cerró con fuerza los ojos, y entonces lo entendió: no era el destino, eran sus decisiones.
Abrió los ojos y dio un paso atrás.
—¿Voy a hacerlo? —susurró.
El silencio respondió: un silencio lleno, un ruido sin voz. Nadie la obligaba, nadie
estaba allí. Por primera vez, no había voces guiando su vida, prohibiéndole tomar sus
propias decisiones.
Pensó en Calisto, en su muerte absurda, en cómo todo había girado en torno a un amor
que apenas había tenido tiempo de existir. ¿Era eso suficiente para acabar con todo?
¿Para acabar con ella?
No.
Bajó lentamente de la torre. Cada escalón era un soplo de libertad, una nueva elección,
cada una distinta de la anterior. Al llegar al suelo, respiró hondo. El aire frío le dolió en
el pecho, pero también la despertó, como si respirara por primera vez algo que por fin
era suyo.
Al amanecer, la casa seguía en pie, la ciudad seguía su curso. Pero algo había cambiado.
Melibea salió sin avisar. No huyó, simplemente escogió otro camino.
Por primera vez, su historia no terminaba en tragedia.
Pero esto no era el final. Apenas era el comienzo, y esta vez nadie escribiría el final por
ella
Obra de referencia:
El alumno ha realizado un microrrelato sobre "La Celestina"